
Hace diez años, en un aula de una escuela secundaria de Pilar, Buenos Aires, nació CrESI. No como una gran empresa tecnológica, sino como una pregunta concreta: ¿cómo enseñar Educación Sexual Integral de una manera que realmente llegue a adolescentes y jóvenes? Hoy, una década después, CrESI es una plataforma educativa reconocida a nivel nacional y también internacional, utilizada por docentes y estudiantes de distintas escuelas, y un ejemplo de cómo la educación, la tecnología y el juego pueden trabajar juntos para garantizar derechos.
En 2014, la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral ya estaba vigente en Argentina. Sin embargo, en muchas escuelas su implementación seguía siendo un desafío: faltaban materiales, propuestas didácticas actualizadas y recursos que dialogaran con el lenguaje de las y los adolescentes. Desde esa realidad nació CrESI. Una plataforma creada desde la escuela y para la escuela, pensada para acompañar a docentes y generar espacios de aprendizaje seguros, participativos y significativos. La idea fue clara desde el inicio: la ESI no tenía que ser aburrida, incómoda ni lejana. Podía ser cercana, clara, divertida y profundamente educativa. Por eso, se desarrolló una aplicación para teléfonos como un juego de trivia, en donde adolescentes y jóvenes ponían en juego sus conocimientos sobre sexualidad.
Lo que comenzó como una experiencia local fue creciendo año tras año. Primero como una app, luego incorporando juegos, trivias, recursos descargables y, más adelante, evolucionó a una plataforma web con más de más secciones para aprender. En estos 10 años, CrESI llegó a más de 100.000 estudiantes, fue utilizada en más de 50 escuelas y acompañó a docentes en contextos muy diversos, desde el aula tradicional hasta propuestas virtuales durante la pandemia. Ese recorrido también trajo reconocimiento: CrESI fue difundida en medios nacionales como C5N, TN, La Nación y Página/12, visibilizando la importancia de innovar en Educación Sexual Integral.
Actualmente, CrESI es una plataforma integral de Educación Sexual Integral que reúne contenidos pedagógicos, dinámicas lúdicas y herramientas digitales pensadas para adolescentes, jóvenes y docentes. Liderado por el Prof. Andrés Obregón, esta plataforma sigue creciendo, implementando mejoras y más recursos. Al comienzo, CrESI empezó con 100 preguntas en su base de datos, hoy cuenta con 1000 surgidas de talleres, cursos y sugerencias de los propios usuarios: estudiantes con ganas de saber más. En CrESI podés encontrar:
CrESI no es solo una biblioteca de contenidos. Es una experiencia educativa pensada para la realidad de hoy. Nos diferencia:
A lo largo de esta década, CrESI demostró que la Educación Sexual Integral puede ser: moderna y atractiva; accesible y gratuita; pedagógicamente sólida y sobre todo transformadora. Más allá de los números, el mayor impacto está en cada clase, cada juego compartido y cada conversación que se habilita a partir de la ESI.
Cumplir 10 años no es un punto de llegada, sino un nuevo comienzo. En los próximos años, CrESI se propone seguir creciendo, llegar a más escuelas y provincias, incorporar nuevas herramientas tecnológicas y fortalecer el acompañamiento docente. El desafío es el mismo de siempre: que cada adolescente pueda acceder a información clara, confiable y respetuosa sobre su cuerpo, sus vínculos y sus derechos.
CrESI existe gracias a docentes que confían, estudiantes que participan, familias que acompañan y organizaciones que creen que la Educación Sexual Integral es una herramienta clave para construir una sociedad más justa. Si sos docente y todavía no conocés CrESI, te invitamos a explorar la plataforma en www.cresi.com.ar o a descargar la app gratuita desde Google Play.
Vamos por los próximos 10 años.
CrESI — Construyendo Educación Sexual Integral desde la escuela hacia el futuro.
CrESI es parte del equipo de CrESI, dedicado a transformar la Educación Sexual Integral en Argentina.